Yoryanis Nava, de apenas 20 años, fue asesinada el 27 de mayo en Zulia, Venezuela; el principal sospechoso es Ramón Segovia, un carnicero de 36 años que trabajaba con ella. El cuerpo de la joven fue localizado dentro del domicilio del presunto agresor, quien vivía ahí con su esposa, sus tres hijos y su madre. Ninguno de los familiares se encontraba presente al momento del crimen.
La policía fue alertada sobre el homicidio y, tras acudir al lugar, encontró el cuerpo de Yoryanis con una herida en el pecho causada por un arma blanca. De forma extraoficial se reportó que la joven también presentaba signos de estrangulamiento y múltiples golpes. Las autoridades comenzaron una búsqueda del principal sospechoso, quien habría estado con la víctima un par de horas antes del hallazgo.
Tras cometer el crimen, Ramón Segovia huyó del lugar, pero fue capturado el 28 de mayo en el norte de Maracaibo, luego de un operativo de búsqueda encabezado por las autoridades. De acuerdo con reportes de medios locales, al momento de su captura el carnicero confesó haber cometido el crimen y aseguró que actuó por celos, argumentando que la mató “por infiel”. Sin embargo, familiares de la joven señalaron que ella no mantenía una relación con el agresor, aunque reconocieron que él tenía un fuerte interés en ella y la pretendía.
También se ha informado que la joven sostenía una relación con otra persona, lo que podría haber sido el detonante del ataque. El caso ha provocado gran indignación en la sociedad venezolana, donde se han llevado a cabo manifestaciones para exigir justicia por el feminicidio de Yoryanis, quien apenas tenía tres meses trabajando en el mismo sitio que su agresor. El caso sigue bajo indagación por parte de las autoridades, quienes en los próximos días podrían dar a conocer nuevos detalles sobre el procedimiento judicial que enfrenta el acusado.