Joshlin Smith desapareció a los seis años en la localidad de Saldanha Bay, Sudáfrica. Su caso conmocionó al país luego de que las autoridades revelaran que su madre, Racquel Smith, la había vendido a un curandero tradicional conocido localmente como sangoma, motivada por sus problemas de adicción a las drogas.
El curandero estaba interesado en partes del cuerpo de la menor, especialmente en sus ojos y su piel. Desde entonces, no se ha tenido noticia alguna de Joshlin.
La desaparición ocurrió hace un año y, tras confirmarse que la niña fue entregada a un curandero, Racquel Smith recibió una condena de cadena perpetua. La misma pena recibieron su pareja, Jacquen Appolis, y un amigo cercano, Steveno van Rhyn.
Durante el juicio, un video de Joshlin provocó lágrimas entre los asistentes y se reveló por parte de un testigo que la madre estaba dispuesta a vender no solo a Joshlin, sino también a sus otros hijos por dinero. La abuela de Joshlin expresó su dolor y reproche hacia Racquel.
Racquel Smith comenzó a consumir drogas a los 15 años, cuando aún vivía con su abuela materna, quien intentó ayudarla a superar la adicción. Sin embargo, al formar su propia familia, el problema continuó y afectó directamente a sus hijos. La situación se volvió insostenible y su abuela decidió echarla de casa luego de que Racquel amenazara con herir a uno de sus hijos con un arma blanca.
La adicción era conocida por los vecinos, quienes preferían darle comida a la niña en lugar de dinero, para evitar que el dinero se usara en drogas. Un trabajador social describió el hogar de Joshlin como un lugar con espacio limitado y poca privacidad. Desde el 19 de febrero de 2024 no se tiene rastro de Joshlin, y tanto las autoridades como organizaciones civiles continúan con su búsqueda.