La comunidad universitaria de Chihuahua se encuentra consternada por la muerte de Ángel Flores, un joven estudiante de 22 años que perdió la vida a causa de complicaciones respiratorias vinculadas al uso de vapeadores. Según medios locales, Ángel cursaba la etapa final de la carrera de Ingeniería en Desarrollo y Gestión de Software en la Universidad Tecnológica de Chihuahua (UTCH). Durante los últimos meses, habría enfrentado una neumonía que avanzó de forma silenciosa, debilitando su sistema inmunológico hasta derivar en un cuadro crítico.
Además, se reporta que el joven experimentaba episodios de ansiedad relacionados con la abstinencia del vapeo. Poco antes de fallecer, Ángel compartió en redes sociales su experiencia con la enfermedad, advirtiendo sobre los riesgos del vapeo y pidiendo apoyo para enfrentar los gastos médicos. Su mensaje tuvo una amplia difusión, especialmente entre sus compañeros, quienes lo recuerdan como un estudiante brillante, carismático y con gran proyección profesional.
El fallecimiento de Ángel Flores ha reavivado la preocupación sobre los efectos del vapeo, una práctica que, pese a su popularidad entre los jóvenes, conlleva riesgos significativos. Entre los daños más comunes se encuentran la irritación pulmonar, tos persistente, dificultad para respirar y la posibilidad de agravar condiciones preexistentes como bronquitis o asma. Además, se han registrado casos graves de EVALI, una lesión pulmonar relacionada con el uso de vapeadores, especialmente cuando contienen sustancias no reguladas.
El sistema cardiovascular también puede verse afectado. La nicotina presente en estos dispositivos puede elevar la presión arterial, acelerar el ritmo cardíaco y aumentar el riesgo de eventos como infartos o accidentes cerebrovasculares. La historia de Ángel Flores ha generado una ola de mensajes en redes sociales que alertan sobre los peligros del vapeo y llaman a una mayor conciencia sobre sus consecuencias para la salud, en especial entre los jóvenes.