Un niño de 7 años fue ingresado de urgencia a una clínica en El Bosque, Chiapas, tras presentar vómito, distensión abdominal y dolor intenso durante dos días. Al ser valorado por especialistas, se detectó una grave obstrucción intestinal provocada por una infestación de parásitos Ascaris lumbricoides.
Durante el procedimiento médico se extrajeron 142 lombrices intestinales de diferentes tamaños, de las cuales 53 eran machos y 89 hembras. Las lombrices retiradas variaban notablemente en tamaño: la más grande superaba los 25 centímetros, mientras que la más pequeña apenas rebasaba los 10.
Esta carga parasitaria, considerada extrema, requirió una intervención quirúrgica conocida como enterectomía, mediante la cual se liberó el intestino del menor. La ascariasis, causada por la ingesta de alimentos o agua contaminada con huevecillos del parásito, es una de las infecciones más comunes a nivel mundial, afectando a cerca del 25% de la población global.
La enfermedad es más frecuente en niños de entre 2 y 10 años y puede provocar complicaciones graves como obstrucciones intestinales, con una tasa de mortalidad del 17% en casos avanzados. Según datos de la OMS, se estima que más de mil millones de personas están infectadas en todo el mundo, con una prevalencia más alta en regiones tropicales y subtropicales.