Brad Lander, actual contralor de Nueva York y aspirante a la alcaldía, fue arrestado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mientras acompañaba a un inmigrante frente a un tribunal de inmigración federal en Manhattan.
El arresto ocurrió en 26 Federal Plaza, luego de que el político fuera señalado por interferir y agredir a agentes federales durante la operación. El hecho ocurrió cuando Lander acompañaba a un inmigrante cuyo caso había sido pausado mientras esperaba una apelación. Tras salir del tribunal, el político cuestionó a los agentes sobre la legalidad del arresto y se interpuso físicamente al intentar evitar que el inmigrante fuera detenido, lo que provocó la intervención de los oficiales.
Según autoridades federales, este tipo de actos representan un riesgo para los agentes, quienes han reportado un aumento considerable en agresiones durante sus operaciones. El arresto de Lander generó una ola de reacciones. Decenas de personas se congregaron espontáneamente frente al edificio donde ocurrió la detención, exigiendo su liberación y cuestionando los métodos utilizados por ICE.
Políticos locales y estatales también expresaron su rechazo, argumentando que el operativo representa una amenaza para los derechos civiles, especialmente en una ciudad con profunda tradición migratoria. El caso se enmarca en un periodo marcado por un notable incremento en las detenciones de inmigrantes sin historial delictivo durante este año.