Por primera vez en la historia de la Copa Oro, una mujer fue la encargada de pitar un partido como árbitra central. Se trata de Katia Itzel García, quien dirigió el duelo entre Curazao y El Salvador, dejando claro su talento arbitral.
Katia ya venía sumando experiencia en torneos nacionales e internacionales, pero esta participación la consolida como una de las árbitras más destacadas del momento. Mostró cuatro amarillas, controló el juego y se ganó el reconocimiento de los especialistas.
Y por si fuera poco, no estuvo sola: estaban sus compañeras Sandra Ramírez y Karen Díaz quienes también fueron parte del equipo arbitral. Las tres mexicanas protagonizaron un momento histórico que ya está dando de qué hablar en todo el continente.