Autoridades mexicanas descubrieron un túnel clandestino de 350 metros en una casa de la colonia Nueva Tijuana, con salida a una bodega en San Diego, California. La entrada estaba oculta bajo el piso de la sala y se activaba con un mecanismo hidráulico, dando acceso a una escalera de 13.5 metros de profundidad. El pasadizo, equipado con ventilación e iluminación, habría estado operando desde hace más de una década sin ser detectado.
El hallazgo se realizó durante un cateo encabezado por la Fiscalía General de la República (FGR), en colaboración con Sedena, Guardia Nacional y la SSPC, tras una alerta de autoridades estadounidenses. La casa estaba deshabitada al momento del operativo, aunque se encontraron víveres en su interior. Vecinos aseguraron no haber notado ninguna actividad sospechosa en la vivienda.
El túnel es el primero localizado en la región en más de dos años y se presume fue utilizado por grupos del crimen organizado, aunque no se ha identificado al responsable. Este tipo de infraestructura subterránea ha sido usada desde la década de 1990 para el tráfico de drogas, personas y armas, y son característicos de cárteles como el de Sinaloa y Tijuana. En total, se han detectado más de 180 túneles similares en la frontera norte de México.