Octavio Leaños, un hombre de 57 años con sordera y presuntos padecimientos mentales, fue asesinado el pasado 3 de junio dentro de su casa en la comunidad de San Lorenzo, municipio de Joaquín Amaro, Zacatecas. Según sus familiares, fue apuñalado durante un presunto asalto y su cuerpo fue abandonado en el patio, donde permaneció sin ser localizado durante ocho días.
Cuando finalmente fue encontrado, su cadáver presentaba signos de mutilación, ya que los perros del lugar lo habían devorado parcialmente, incluyendo rostro, manos y ojos. Su prima María Leaños, quien viajó desde California para exigir justicia, denunció la falta de avances en la investigación y pidió la intervención de la Fiscalía General de Justicia del Estado.
María también denunció que la comunidad donde ocurrió el crimen es un lugar peligroso, con frecuentes actos de robo y violencia, y declaró su intención de seguir la vía legal para esclarecer los hechos. La familia presentó una denuncia formal ante el Ministerio Público en Villanueva, esperando una pronta respuesta de las autoridades.