El futbol mundial está de luto. El delantero portugués del Liverpool, perdió la vida a los 28 años en un accidente de carretera ocurrido cerca de Zamora en España. Junto a él viajaba su hermano, André Silva, también futbolista, quienes fueron hallados sin vida tras que su auto —un Lamborghini— se incendiara al salirse de la carretera pasada la medianoche.
Las autoridades informaron que no había otros vehículos involucrados y que el fuego se extendió hasta la vegetación cercana. Aún se investiga qué causó el accidente, aunque se sospecha que pudo haber sido un neumático reventado. No se ha confirmado cuál de los dos iba al volante.
La noticia ha estremecido al mundo del deporte, especialmente porque Jota acababa de casarse y era padre de tres hijos. Además, venía de ganar la Liga de Naciones con Portugal. Su hermano, André, jugaba en el Penafiel. Una tragedia que ha conmovido a miles de fanáticos, compañeros y clubes en todo el planeta.