El secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que el crematorio ubicado en Ciudad Juárez, donde se hallaron más de 383 cuerpos almacenados sin tratamiento, entregaba a las funerarias urnas con cenizas que en realidad correspondían a restos de animales. El establecimiento simulaba el proceso de cremación y mantenía los cuerpos humanos apilados en condiciones insalubres.
La investigación está a cargo de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, que ya ha detenido a dos personas relacionadas con este caso. Las autoridades trabajan en la identificación de los cuerpos, mientras se confirma que varios familiares recibieron restos que no pertenecían a sus seres queridos, y en muchos casos, ni siquiera eran humanos.
Este escándalo ha generado gran indignación entre la población, al evidenciar graves violaciones sanitarias y legales en el manejo de restos humanos. Ante esto, se han intensificado las inspecciones en funerarias y crematorios en la región para prevenir que se repitan hechos similares.