El pasado 14 de julio, José Emilio Parrada, un motociclista de 40 años, murió trágicamente en Mar del Plata, Argentina, al ser degollado por un cable de fibra óptica mientras circulaba en moto. Inicialmente se pensó que se trató de un accidente por un cable suelto, pero las investigaciones revelaron que fue un acto intencional.
Cámaras de seguridad mostraron que al menos cinco menores de edad ataron deliberadamente el cable entre dos árboles, convirtiendo el hecho en un crimen. La víctima también sufrió severas lesiones al salir proyectado más de 10 metros tras el impacto.
La fiscalía de Buenos Aires ya analiza las grabaciones para identificar a los responsables, aunque aún no hay detenidos. Parrada, quien tenía antecedentes penales, trabajaba actualmente como mecánico y jardinero independiente, y era padre de dos hijas.