Una mujer dejó su currículum en una tienda de regalos en Gijón, Asturias, España, pero sorprendió al propietario al pedirle expresamente que no la contactara para trabajar durante el verano. El caso fue compartido por el dueño del local en redes sociales, donde rápidamente generó debate.
Según lo relatado por el comerciante, la mujer solicitó además que se sellara uno de los currículums como prueba de su supuesta búsqueda activa de empleo, trámite necesario en España para continuar recibiendo prestaciones por desempleo. Aunque formalmente dejó sus datos, aclaró que no deseaba ser llamada, lo que desconcertó al dueño del negocio.
Este tipo de acciones, que algunos consideran una estrategia para cumplir con los requisitos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), ha generado críticas en redes sociales.
Para mantener el subsidio, los beneficiarios deben demostrar que buscan empleo, lo cual pueden hacer dejando currículums sellados, participando en entrevistas o registrándose en agencias de colocación. El caso puso en evidencia el uso polémico de estos mecanismos.