Ozzy Osbourne, reconocido vocalista de Black Sabbath y figura emblemática del rock y heavy metal, falleció a los 76 años, según confirmó un comunicado de su familia difundido por medios británicos. El cantante murió en la intimidad de su hogar, acompañado por sus seres queridos, lo que refleja el cariño que lo rodeó hasta sus últimos momentos.
Ozzy Osbourne marcó profundamente la historia de la música, inicialmente como miembro clave de Black Sabbath, grupo que sentó las bases del heavy metal, y más tarde como solista, logrando convertirse en una figura emblemática a nivel mundial dentro del género.
En junio pasado, protagonizó un concierto de despedida llamado Back to the Beginning, donde compartió escenario con grandes bandas como Metallica, Guns N’ Roses y Pantera, un evento que sus seguidores vivieron como un emotivo adiós.
A lo largo de los años, Ozzy enfrentó problemas de salud, pero su espíritu resistente y su pasión por la música nunca disminuyeron. La comunidad musical y sus millones de fans lamentan su partida, aunque su legado seguirá vivo y continuará inspirando a nuevas generaciones dentro del mundo del rock.