Estados Unidos ha tomado una decisión que ha encendido la polémica: el Comité Olímpico y Paralímpico (USOPC) vetó la participación de mujeres transgénero en competencias femeninas. La medida fue anunciada de manera discreta, con una actualización en su sitio web y una carta enviada a las federaciones deportivas, indicando que deben cumplir con la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump: “Mantener a los Hombres Fuera de los Deportes Femeninos”.
Según el USOPC, esta medida busca garantizar “entornos justos y seguros para las mujeres”, y las federaciones de deportes como atletismo, natación y ciclismo deberán modificar sus políticas para alinearse. De no hacerlo, podrían perder fondos federales. Esta decisión llega poco después de que la NCAA también cambiara sus reglas, limitando la competencia femenina a quienes fueron asignadas como mujeres al nacer.
Mientras tanto, el debate sigue creciendo. En Europa, una ciclista trans ganó una batalla legal contra la Unión Ciclista Internacional tras haber sido excluida en 2023. Aunque el Comité Olímpico Internacional (COI) permite que cada federación decida sus reglas, la presión política y legal está reconfigurando las bases de la inclusión deportiva en todo el mundo.