El expresidente colombiano Álvaro Uribe fue sentenciado a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de soborno y fraude procesal, en un fallo histórico que marca un precedente en la política del país sudamericano. Uribe, quien gobernó entre 2002 y 2010, se convierte así en el primer exmandatario condenado y privado de la libertad en Colombia.
Además de la pena de prisión, Uribe, de 73 años, también fue inhabilitado para ejercer cargos públicos por más de ocho años. Según un documento filtrado a la prensa y confirmado por fuentes cercanas al caso, la sentencia se oficializará en una audiencia este viernes a las 19:00 GMT en Bogotá.
El tribunal encontró culpable al exmandatario de obstruir la justicia y manipular testigos para evitar que lo vincularan con grupos paramilitares. Estos grupos de ultraderecha, que operaron durante el conflicto armado colombiano, han sido señalados como responsables de numerosos crímenes atroces contra la población civil.
Este proceso judicial es solo la punta del iceberg de varias investigaciones que relacionan a Uribe con estas organizaciones ilegales. El caso podría avanzar al Tribunal Superior de Bogotá, una vez que los abogados del exmandatario presenten su apelación, con plazo hasta el 16 de octubre. Si el tribunal no se pronuncia antes de esa fecha, el proceso quedaría archivado.
A través de sus redes sociales, Uribe declaró que está trabajando en la preparación de su defensa material para sustentar la apelación. El caso se originó en 2012, cuando el expresidente denunció al senador de izquierda Iván Cepeda, quien lo había señalado por presuntos vínculos con paramilitares encarcelados. La historia dio un giro cuando la Corte Suprema halló evidencias de que fue Uribe quien intentó manipular el proceso.