Una turista británica de 52 años, madre de tres hijos, reportó haber sido víctima de una agresión sexual mientras realizaba una actividad de paracaidismo acuático en la ciudad costera de Sousse, en Túnez. De acuerdo con su relato, la mujer fue asignada a realizar el vuelo junto a un operador del servicio turístico, luego de que se informara que el viento impedía que ella y su amiga pudieran volar juntas como inicialmente habían planeado.
Durante el trayecto en el aire, el operador —a quien describió como un joven de aproximadamente 20 años— se colocó muy cerca de ella y comenzó a realizarle tocamientos indebidos, incluso presionando su cuerpo contra el de ella y hablando en un idioma que no comprendía. La situación le provocó miedo, incomodidad y una profunda sensación de vulnerabilidad.
Mientras su amiga completó el paseo sin inconvenientes, la afectada explicó que al aterrizar se encontraba en estado de shock, rompió en llanto y acudió de inmediato a presentar una denuncia ante la policía local. Según informó, el incidente arruinó por completo el viaje que había organizado con sus tres hijos —una hija de 17 años y dos hijos gemelos de 16—, el cual tuvo un costo aproximado de 8 mil dólares.
Hasta el momento, se tiene conocimiento de que el presunto agresor habría sido detenido, y tanto autoridades británicas como la aseguradora de la víctima están colaborando con el caso. La aerolínea EasyJet, con la que se contrató el paquete vacacional, también ha iniciado una investigación al respecto.