Marte no solo comparte similitudes con la Tierra y la Luna en su estructura, ahora también se confirma que posee un núcleo interno sólido. Un estudio publicado en la revista Nature presenta pruebas directas de esta característica, lo que aporta información clave sobre la evolución térmica y magnética del planeta rojo.
El hallazgo fue posible gracias a los datos recopilados por la misión InSight de la NASA, que durante cuatro años registró la actividad sísmica de Marte. Los investigadores detectaron fases sísmicas que solo se presentan cuando existe un núcleo sólido, confirmando que en el centro marciano hay hierro y níquel en estado sólido, rodeados por una capa externa de metal fundido.
Los científicos calcularon que el núcleo interno sólido se extiende hasta un radio de 613 kilómetros, rodeado por un núcleo externo líquido que alcanza los 1,800 kilómetros desde el centro del planeta. Según Daoyuan Sun, investigador principal del estudio, la cristalización de este núcleo podría estar ocurriendo actualmente, lo que ayudaría a explicar la ausencia de un campo magnético en Marte.
El análisis se basó en 23 martemotos detectados por InSight, cuyos registros permitieron diferenciar entre las ondas que atraviesan materiales líquidos y aquellas que se reflejan en estructuras sólidas. Estos resultados sugieren que el núcleo interno sólido representa una quinta parte del radio del planeta, una proporción semejante a la de la Tierra.
Especialistas que no participaron en el estudio reconocieron el avance, aunque advirtieron que aún quedan muchas preguntas abiertas sobre la composición exacta del interior de Marte. Con InSight fuera de operación, los científicos señalan que se necesitará una red más amplia de estaciones sismométricas para profundizar en estos descubrimientos.
Este hallazgo no solo redefine el conocimiento sobre Marte, también abre nuevas líneas de investigación sobre el origen y evolución de los planetas rocosos en el sistema solar.