El Congreso de Durango avaló una reforma conocida como ‘Ley Nicole’, cuyo objetivo es impedir que se realicen cirugías estéticas en personas menores de 18 años y reforzar la protección de su salud e integridad. La medida fue impulsada por la diputada Sandra Amaya Rosales, de Morena, y alcanzó 23 votos a favor, con lo que quedó formalmente aprobada.
La nueva legislación establece que ningún menor podrá someterse a procedimientos estéticos con fines meramente cosméticos. Sin embargo, permite intervenciones médicas que busquen corregir afectaciones derivadas de enfermedades, accidentes o situaciones que comprometan la calidad de vida del paciente. Las reformas también contemplan sanciones más severas para quienes realicen este tipo de cirugías sin autorización legal o ejerzan profesiones médicas sin contar con la formación requerida, además de incluir la obligación de reportar cualquier práctica irregular.
La discusión de esta iniciativa cobró fuerza tras la muerte de Paloma Nicole, una adolescente de 14 años que perdió la vida el 20 de septiembre luego de someterse a tres procedimientos estéticos durante una misma intervención quirúrgica. La operación fue realizada por su padrastro, quien trabajaba como cirujano plástico, y contó con la participación de la madre de la menor, pese a que no tenía preparación como enfermera. El padre de la joven denunció que nunca autorizó la cirugía y que intentaron ocultarle las causas del fallecimiento.
El caso provocó indignación nacional y abrió un debate sobre la falta de regulación y el ejercicio ilegal de la medicina estética en Durango. La reforma aprobada contempla penas de cuatro a ocho años de prisión para quienes practiquen cirugías estéticas en menores y de dos a seis años para quienes usurpen una profesión médica.