Una adolescente fue rescatada en Wisconsin, Estados Unidos, después de vivir años de encierro, maltrato físico y privación de alimentos por parte de su propia familia, alcanzando un peso crítico de apenas 15 kilogramos, equivalente al de una niña de seis años. Cuatro miembros de la familia fueron acusados de negligencia infantil crónica y permanecen detenidos con fianzas superiores a los 100 mil dólares.
El caso se dio a conocer cuando el padre biológico de la menor llamó al 911 afirmando que su hija estaba inconsciente tras negarse a comer durante varios días. Al llegar los equipos de emergencia al remolque donde vivía la familia, encontraron a la adolescente al borde de la muerte. Fue trasladada de urgencia a un hospital, donde los médicos registraron disfunción multiorgánica, problemas cardíacos, pancreatitis, hepatitis grave y desnutrición extrema.
La investigación reveló un contraste evidente entre la menor y el resto de la familia, quienes presentaban obesidad mórbida. Se documentaron mensajes y testimonios que señalaban directamente a los padres y a dos miembros más del hogar por maltrato y privación de alimentos. La joven era mantenida encerrada en una habitación sin colchón, sin contacto con el exterior ni con otras personas, y la negación de comida y agua se utilizaba como castigo habitual.
Tras semanas de tratamiento, la adolescente logró recuperarse y fue entregada a una nueva familia, mientras que el personal médico confirmó que podía alimentarse sin dificultad, pero que temía hacerlo por miedo a represalias.