El Telescopio Espacial James Webb captó una nueva y detallada imagen de la Nebulosa de la Hélice, conocida como el ‘Ojo de Dios’, revelando con gran nitidez la estructura interna de este objeto cósmico ubicado a 655 años luz de la Tierra, en la constelación de Acuario. La imagen fue difundida el 20 de enero de 2026 y ofrece información clave sobre la etapa final de las estrellas similares al Sol.
La nebulosa se formó a partir del gas y polvo expulsados por una estrella moribunda, cuyo núcleo permanece como una enana blanca extremadamente caliente que ilumina el material circundante. Gracias a su visión infrarroja, el James Webb logró identificar miles de estructuras conocidas como nudos cometarios, así como capas de gas que delinean la forma helicoidal que da origen a su apodo.
Además de su impacto visual, la Nebulosa de la Hélice cumple una función fundamental en el reciclaje de materia del universo, al dispersar elementos como carbono, oxígeno y nitrógeno en el espacio interestelar. Este proceso muestra cómo el final de una estrella contribuye a la formación de nuevas estrellas y planetas, y ofrece una visión de lo que ocurrirá con el Sol dentro de unos cinco mil millones de años.