La Guardia Nacional ha emitido una advertencia ante el aumento de fraudes mediante códigos QR en restaurantes y otros establecimientos públicos. La modalidad, conocida como quishing, consiste en reemplazar los códigos legítimos por etiquetas falsas que redirigen a los usuarios a sitios peligrosos o instalan malware en sus dispositivos.
Los atacantes aprovechan momentos de distracción del personal para colocar estos códigos sobre los originales. Al escanearlos, los clientes pueden ser dirigidos a páginas web falsas que buscan robar contraseñas, descargar software espía o incluso caer en fraudes relacionados con envíos y paquetería, una técnica que ya ha sido reportada por el FBI.
Para protegerse, las autoridades y expertos en ciberseguridad recomiendan revisar físicamente los códigos QR antes de escanearlos, comprobar que la URL corresponda al establecimiento, solicitar el menú físico cuando exista duda y mantener el dispositivo actualizado con antivirus activo. Además, ante cualquier solicitud sospechosa de información personal o descargas, se aconseja cerrar inmediatamente la página. La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar este tipo de estafas digitales.