Las redes sociales enfrentan un desafío que se intensifica con cada perfil nuevo: qué hacer con las cuentas de usuarios fallecidos. Hasta ahora, algunas plataformas permiten convertir los perfiles en memoriales para conservar publicaciones pasadas, mientras que otras requieren designar un heredero que administre la cuenta y notifique el fallecimiento a los contactos. Sin embargo, la mayoría de los perfiles termina inactiva, desapareciendo lentamente entre millones de cuentas activas.
Meta, empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, solicitó recientemente en Estados Unidos una patente para una inteligencia artificial diseñada para mantener activa la presencia de los usuarios tras su muerte. La tecnología permitiría realizar publicaciones, responder mensajes y actualizar perfiles imitando el estilo y el tono que la persona utilizaba en vida, con el objetivo de suavizar el duelo de familiares y amigos.
Por el momento, la patente es solo un registro, y los ejecutivos de Meta han indicado que la inteligencia artificial aún no está en desarrollo. No obstante, la empresa no descarta implementarla en el futuro, lo que podría transformar la manera en que las redes sociales gestionan la memoria digital de los usuarios fallecidos.