El mundo del fútbol está de luto: a los 82 años falleció Leo Beenhakker, uno de los entrenadores más carismáticos y respetados, tanto en Europa como en América. Aunque nunca ganó un título con la selección o con el Club América, su legado va más allá de los trofeos: dejó huella con su estilo, carácter y visión de juego.
En México, Beenhakker es recordado con cariño por los aficionados azulcremas, ya que fue parte de una de las etapas más vibrantes del América en los 90’s. A pesar de no coronarse campeón, su forma de hacer jugar al equipo lo convirtió en uno de los técnicos más queridos por la afición.
Pero su palmarés en Europa habla por sí solo: tres ligas, dos Supercopas y una Copa con el Real Madrid, más títulos con Ajax y Feyenoord, lo colocan como uno de los grandes. Se va un técnico de época, pero su influencia en el fútbol vivirá por siempre.