La cantante Paulina Rubio, de 53 años, ha sido señalada por su hijo mayor, Andrea Nicolás, de haberlo agredido físicamente en su residencia de Florida, Estados Unidos. El caso fue llevado ante un tribunal en Miami, donde una representante legal del menor presentó detalles que colocan a la artista en medio de una polémica.
De acuerdo con los reportes, el problema comenzó cuando Paulina Rubio intentó quitarle el celular a su hijo de 14 años, lo que desencadenó una discusión que habría escalado hasta convertirse en una agresión física. La representante del menor, designada por las autoridades, informó que fue contactada por el propio joven y que, tras solicitar apoyo policial, sostuvo una conversación con la cantante para conocer su versión de lo ocurrido.
De acuerdo con lo expuesto en la audiencia, el menor manifestó sentirse constantemente atacado por su madre y mencionó que el teléfono móvil representa su única vía de comunicación con su padre, el empresario español Nicolás Vallejo-Nájera, también conocido como ‘Colate’. El joven reconoció haber sido irrespetuoso verbalmente, pero aseguró que el altercado comenzó cuando su madre intentó quitarle el aparato.
Como parte de las pruebas, el adolescente habría enviado una fotografía a su representante, en la que se aprecia una marca rojiza en la espalda, similar a la forma de unos dedos, lo que fue interpretado como evidencia de una agresión. Aunque la guardiana aclaró que no fue testigo del incidente, sí afirmó que el menor le ha expresado reiteradamente su deseo de vivir con su padre en España.
Ante la situación, se recomendó con urgencia iniciar un proceso de terapia familiar, una sugerencia que ya se había planteado en ocasiones anteriores sin que se llevara a cabo. En paralelo, el abogado de Vallejo-Nájera informó que esta semana se presentó una denuncia formal ante la policía por el presunto maltrato.
Como consecuencia, se solicitó que el menor sea trasladado a España bajo la custodia de su padre. El abogado también afirmó que el adolescente habría sido engañado para participar en una sesión de fotos junto a su madre y su hermano para una revista de espectáculos, luego de que se le asegurara que las imágenes no serían difundidas. Sin embargo, las fotos sí fueron publicadas, lo que ha sido considerado perjudicial para su bienestar.