Telegram, la popular aplicación de mensajería instantánea, fue multada con 2 millones de rublos (aproximadamente 25 mil dólares) por las autoridades rusas por no cumplir con la ley local de protección de datos. El Tribunal de distrito Taganski de Moscú declaró a la empresa culpable de no almacenar los datos personales de ciudadanos rusos en servidores ubicados dentro del país, como lo exige la legislación vigente desde 2015.
Esta acción legal forma parte de una campaña más amplia del gobierno ruso contra grandes empresas tecnológicas que no acatan sus normativas sobre el manejo de datos. Plataformas como Facebook, Twitter, TikTok e Instagram también han sido sancionadas o bloqueadas por razones similares. Las autoridades han intensificado el control sobre los servicios digitales, alegando preocupaciones sobre la soberanía de los datos y la seguridad nacional.
Telegram, fundada en 2013 por los hermanos Nikolái y Pável Dúrov, es conocida por su enfoque en la privacidad, la velocidad y la posibilidad de operar en múltiples dispositivos. Su sistema de cifrado y las funciones avanzadas, como los canales y grupos masivos, la han convertido en una de las aplicaciones de mensajería más populares del mundo. Sin embargo, este compromiso con la privacidad ha generado fricciones con gobiernos como el de Rusia, que demandan mayor acceso y control sobre los datos de sus ciudadanos.